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Son los dos productos más usados en casa para limpiar la terraza y también los que más suelos estropean. Funcionan a corto plazo y casi siempre empeoran el problema a medio plazo.
La lejía en suelos exteriores
La lejía blanquea el verdín y lo hace desaparecer a la vista, pero no elimina lo que está dentro del poro: en pocas semanas vuelve. Además puede decolorar baldosas de barro, hormigón impreso y piedra, daña las plantas cercanas y deja residuos si no se aclara bien.
El salfumán (agua fuerte) en suelos exteriores
El salfumán es ácido clorhídrico. Disuelve la cal y el cemento, y por eso ataca las juntas, que se vacían y se ennegrecen. En piedra caliza, mármol, terrazo y hormigón deja manchas y quemaduras que no tienen arreglo. También oxida metales cercanos como rejillas y barandillas.
Nunca mezclar lejía y salfumán
Al mezclarlos se libera gas cloro, que es tóxico. Tampoco hay que usarlos uno detrás de otro sin aclarar a fondo entre medias.
Qué usar en su lugar
- Verdín y musgo: biocida específico para exteriores, dejándolo actuar y aclarando.
- Calima y suciedad incrustada: detergente técnico alcalino y presión con caudal suficiente.
- Salitre: neutralizador de sales.
- Aceite y grasa: desengrasante específico antes del lavado.
Cada producto debe probarse primero en una zona que no se vea.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lejía diluida en la terraza?
Diluida y aclarada puede servir para una limpieza puntual en baldosa cerámica, pero no resuelve el verdín de raíz y puede decolorar otros materiales.
Ya usé salfumán y las juntas están negras, ¿tiene solución?
Muchas veces sí: se limpian a fondo y, si están vaciadas, se valora rejuntar. Mándanos fotos y te decimos qué se puede recuperar.
